Imagen argentina.
Continuando con la sana costumbre de este espacio de trabajar lo menos posible, hemos elegido un par de notas sobre la actuación del seleccionado que nos parecieron interesantes como planteo de arranque de la charla.
Bostero ya nos planteó su lectura de cómo se para el equipo de DAM y cómo podrá variar esta distribución. Roberto M, también adelantó su visión sobre el asunto. Veamos algunas cosas más.
El título y la nota parten de dos imágenes que se unieron cuando ví la publicidad de Pepsi y se juntó con la de la selección que no vi el miércoles y ni falta hizo.
En una (Otro 4 para el mejor del mundo - Por C. Grosso) Grosso, uno de los pocos del gremio que podría sentarse a la mesa sin que alguno le eche sal al café con leche, plantea la inserción dificultosa de Messi en el esquema que DAM está proponiendo.
Válidas son las mayorías de las apreciaciones y justificativos del regular desempeño del pibe extraviado, pero a esta altura, quien sea señalado como un gran jugador, ni siquiera como el mejor, debiera ser mas prescindente del equipo y su funcionamiento y mantener un mínimo de calidad sea cual sea la circunstancia en la que le toque jugar.
Dicho en criollo, no se puede ser Pelé cuando juega en el Barcelona y Seppaquercia cuando se pone la de la selección. Menos descargar la responsabilidad siempre en los demás. Digo que Messi, hasta aquí ha jugado y ha sido tan relevante a la selección como ...Dezzoti.
La otra nota ( Ahora, el debate es otro - por J.P.Varsky ) la escribe el golden boy del pedorrismo fashion, que continuando con el arrugue de barrera iniciado hace unas semanas y respondiendo a la pregunta de sus amigos "¿de que vas a disfrazarte etc,etc,...?", agarró el disfraz de Macaya, para comentar sin comprometerse, y despues de una pesada introducción en la que se excusa y disculpa, mejora y plantea un asunto interesante.
Reconoce un patrón de juego e invita a polemizar sobre el mismo.
Permítanme decir que la "táctica" o la forma de jugar de la selección, no tiene nada de juego. Esta sostenida en la propuesta de juego ajeno y no en el propio, que ni se plantea como opción. JPV intuye algo de esto cuando se pregunta que pasará si Nigeria plantea la misma táctica.
La pregunta, que expresa una duda circunstancial (¿que pasa si Nigeria...?) esconde, sin JPV notarlo, la duda respecto a qué hace la selección (y cualquier otro equipo) que no juega si el rival no trae el juego a la cancha.
Esto, que parece, disculpen el barullo, un "juego" de palabras, se explica mejor si pensamos en dos boxeadores que planean una pelea contragolpeando los golpes del rival, haciendo clinch a los avances del otro y esquivando sin golpear. Difícil que exista boxeo en esas circunstancias.
Por eso los dos últimos partidos de la selección han sido muy malos, aburridos y a la selección le fue bien (si ganar de esta forma puede llamarse bien) porque los rivales, con muy limitada calidad, han tenido una idea propia, una intención, una búsqueda de juego. Pobre y mal ejecutada, pero le alcanzó a la selección para hacer lo suyo.
No es que Uruguay y Alemania "jueguen", pero las circunstancias que rodearon a cada partido los obligó a intentarlo. Faltos de práctica para eso, mostraron lo que mostraron. Nada.
Dicho de otra forma, Alemania y Uruguay, acostumbrados a pararse como Argentina, se encontraron con la paradoja de JPV, presentada en su inquietud "¿que pasaría si Nigeria...?, Argentina se les paró como hacen ellos, a esperar que el otro juegue.
Por eso, creo que presentar como estilo de juego, o juego, lo que plantea DAM a futuro es un irrespeto a la historia y la tradición del futbolista argentino, no del fútbol.
Todos atrás y veamos que pasa no es jugar, es especular, es ser, como dice JPV, conservador y eso SI es un insulto a lo que nos gusta y queremos la mayoría.
A DAM tratando de reproducir esotéricamente la pócima de la selección del 86, le está saliendo un engendro mucho más parecido al frankenstein del 90.
Y aquí es donde se me juntan las imágenes: la imagen de la cara de gil de Messi, extraviado en la publicidad, vendida por dos pesos (en su escala) y la imagen de la identidad del fútbol argentino, extraviada en la selección, ni vendida, regalada por conveniencias.
Aun cuando se coincida con Bostero respecto a que en la Argentina el 95% quiere ganar, es mas cierto aún que el 100% quiere jugar bien.
Menos claro queda qué esta dispuesto a resignar cada uno, qué prefiere y de qué puede ser capaz para lograrlo.
DAM, JSV, Bilardo y sus seguidores lo tienen claro.
Nosotros ya lo sabemos. Branco también.
Y a mi no me gusta lo que parece venir.
Salute





