Había una época que el periodismo escrito la tenía más fácil en la semana previa. Quizás tuvieran un texto preimpreso, que dijera:“…….viene entonado peleando el campeonato, con el buen funcionamiento de su línea media y con su goleador en racha. En cambio….todavía está tratando de encontrar un estilo de juego que su técnico trata transmitir a los jugadores desde la primera fecha. Un clásico de pronóstico reservado donde cada cual intentará imponer lo suyo”
Y completaban los puntos de acuerdo a la conveniencia del momento, viniera mejor Boca o River. Las cosas eran claras y claro también estaba qué era “lo suyo” para cada uno. La crónica podría haber continuado así:
“Los dos mantienen su tradición, River buscando el juego asociado desde la salida, con un mediocampo preocupado por el buen destino de la pelota y juntándose con los delanteros, respetando esa historia de buen fútbol y paladar negro de sus hinchas, que no le perdonarían ganar de otra forma que no sea jugando. Boca, fiel a su pasado intentará hacer prevalecer su actitud en cada rincón y en cada jugada. Sus jugadores saben que no importa si juegan ni si ganan, lo que importa es que a la salida, la camiseta esté transpirada. River tiene el fútbol, ese que le viene desde siempre y que lo distingue entre los grandes, Boca el carácter, la actitud, esa misma que le permitió sobreponerse a las peores circunstancias y ganar cuando todos lo daban por perdido”
Otras épocas. Hoy ni Boca ni River “llegan entonados” por la seguidilla de triunfos y peleando el campeonato.
River gana malamente y festeja como si estuviera en racha mirando la tabla del descenso.
Boca padece la peor campaña de la que los hinchas del tercer milenio tengan recuerdo.
Lo novedoso es que esta vez River para salir de esta malaria, está buscando su perfil de equipo desde la actitud, correr, meter, transpirar y como sea...ganar. Ser como era Boca.
River, estos días tiene un símbolo, Almeida y a partir de este símbolo está tratando de reconstruir una identidad. No podría pensar en otra que no fuera a imagen y semejanza de su símbolo.
River quisiera ser como decían que era Boca.Hasta el DT, todo negro menos de paladar, lo asume y nadie se ruboriza ni se averguenza. Caló hondo aquello del "silencio atroz" y las posteriores plumas y maíz.
Boca, por el contrario, viene intentando reparar su imagen desde la construcción del buen juego. Sin considerar seriamente este interinato de Alves, desde Ischia y Basile ha contratado y promovido mayormente jugadores de esa línea: Chavez, Gaitán, Insua, Mendez. Boca tiene un símbolo, Riquelme, y a imagen y semejanza de su estilo trata de edificar un equipo que juegue, que gane gustando. Boca está tratando de ser como decían era River. Riquelme y su irrenunciable intento de buen juego condiciona a cualquier entrenador que lo tenga. Entonces Boca o se salva jugando o se hunde. Y por ahora, se hunde.
La pregunta es ¿porque no les sale?¿porque no les funciona?
¿Será quizás que muchos hinchas de Boca acostumbrados mas a la ordinariez que al buen gusto, piden huevo en vez de juego, se impacientan e impacientan a los jugadores y todo se confunde?
¿Ganar pasa a ser lo único válido y de jugar no hablamos?
¿Será que los hinchas de River, en su ansiedad y con toda una historia de juego le piden a sus jugadores huevo, huevo algo que no les es tan familiar ni fácil de conseguir? ¿Como el cuento del escorpión, no está en su naturaleza?
¿Pero, es tan cierto eso de River y la exigencia estética de sus hinchas? ¿Tenía realmente River, sus hinchas, paladar negro y no aceptaba ganar de cualquier forma o fue un invento del periodismo útil a la hora de vender el gráfico ?
¿Fue siempre la de Boca, la de sus hinchas, solo una búsqueda, una pretensión de actitud, entrega huevo, huevo ignorando la elegancia?¿Siempre les dió mas orgullo Giunta que Marzolini o fue el rol que le otorgó el pedorrismo en este reparto de papeles que le convenía a su negocio?
Karadajian y La Momia. El Zorro y Monasterio. Gandalf y Sauron. Curly y Moe. El negocio necesita de roles. Vos son bueno, este malo.Vos marica , este negro. Vos millonario, vos del pueblo.
Asi siempre.Hasta llegar a ver morochos aindiados con camiseta blanca y roja insultando de bolivianos a sus espejos con camisetas azul y amarillo. Mala señal cuando la identidad de un conjunto se decide en la redaccion de un diario.
¿O no había en esos tiempos que se inventó el paladar negro, hinchas de River que hubiesen dado lo imposible por ganar algún campeonato en los 18 años de sequía, al menos ganando una final, 1 a 0 con un penal atajado, con el arquero adelantado?
¿Y no había en el otro siglo, hinchas de Boca que preferían y siguen orgullosos del Boca de Dominguez, vistoso y exquisito pero vacío de campeonatos que el de Lorenzo, mezquino y efectivista pero campeón de todo?
La respuesta es sí.
Hay de todo en cada una de las hinchadas.
Gracias a la confusión instalada por el resultadismo, hace 50 años no hay una identidad de una hinchada con un estilo. Como no la hay con la selección. Algunos en Boca piden huevo, otros que traigan buenos jugadores
En River algunos festejan el rescate de Almeida, otros lamentan la recaida de Ortega.
Ni unos, ni otros son mayoría, ni se mantienen en su posición mas allá de las circunstancias. Hartos de perder, los de River pedían, piden, ganar como sea.
Los de Boca ya empiezan a pedirlo.
Todos manipulados por los formadores de opinión que instalaron aquello del paladar negro y aquello del carácter pero que al final solo defienden al que gana, con paladar negro o con huevo.
Arriados por unos pocos que les han hecho creer que solo en el triunfo está el placer, solo en la derrota del otro el disfrute. Esos mismos que han instalado la alegria del descenso del rival como un campeonato propio.
Tan genuinamente platense el pensamiento, no por casualidad.
Para esos el mejor es el que gana. Y los jugadores, cómplices siempre en las buenas, padecen en las malas aquella catalogación injusta.
Tan injusta que permite cuestionar a cualquiera por cualquier cosa.
¿Le faltaban huevos a Rossi, Merlo o Gallego? ¿cuando pisaron una pelota mostrando la negrura de paladar?
¿No eran de paladar negro Rojitas, Trobbiani, Potente? ¿alguna vez se tiraron a los pies del contrario o corrieron para recuperar la pelota perdida ?¿les faltaba "actitud"? Todos inventos. Todas huevadas inventadas por el pedorrismo para venderle a unos y a otros ,como exclusivos, atributos de todos.
Hoy el pedorrismo esta desorientado. Los estereotipos fabricados para consumo de la gilada ya no encajan. Boca apuesta al juego, River a la transpiración.
Podrá ganar cualquiera.
El periodismo resultadista le contará a los hinchas que ESE sacó a relucir su carácter, que demostró que es un equipo, que...
Pero a no confundirse, el éxito, el triunfo verdadero será de aquellos que no traicionen su esencia, su alma, solo por el resultado.
Aun cuando los hinchas, arreados en el corral, los puteen.
Salute
P.D: Esto estaba escrito ayer.
Hoy Astrada reivindicó el huevo, huevo y abjuró del futbol, dijo:"No importa. Hoy el hincha no está tan exigente. Antes River era ganar, gustar y golear. Hoy es ganar. No importa cómo".
A la tarde JRR, toreado por un gil respecto a si había que ganar como sea dijo "creo que hay que tratar de jugar bien, asi va a ser mas probable que ganemos..."
Ni falta hace que opine...