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ARSENIO ERICO o cuando el hombre tiene alas


Los legendarios Arsenio Erico y el brasileño Domingos Da Guía en duelo áereo de 1939 en Bs. As., en partido amistoso entre los combinados de River/Independiente y Flamengo/Vasco en el viejo Gasómetro. Domingos Da Guía también extraordinario pero mas normal con la cabeza, Erico a su estilo a casi 2 metros del piso por arriba de las cabezas con los pies...
Imaginen cuando "solo" se trataba de cabecear.

http://www.youtube.com/watch?v=_XInrEwiKOI&feature=related

Cuando el hombre tiene alas

“Si el fútbol, con el correr del tiempo, llega a acumular los atributos del mito, Arsenio Erico surgiría en el devenir de los recuerdos, como un nombre de leyenda. Estaría en el mundo del deporte como una deidad, sentado en su tabernáculo, con una perenne llama encendida a sus pies.
Porque, indudablemente, Erico es una figura que está mas allá de la concepción natural del fútbol y sobrepasa la dimensión lógica de esa noble actividad de muchedumbres. Erico no sólo es un virtuoso de la gambeta, un sembrador de belleza, un agotador de adjetivos, sino un hombre que un día salió a volar por las canchas, como si repentinamente crecieran en sus piernas alas maravillosas, tal vez como ese Hermes de que nos habla la mitología.
Nadie puede negar que Erico cruzó el firmamento deportivo como un coribantes, ejecutando en el aire, el rito de una danza alegórica. Fue expresión de una fabulosa coreografía, que trazaba en el espacio la presencia plástica de sus saltos de ballet imperial, sin un Diajhilev que regulara sus impulsos. De ahí que verlo abrir sus brazos, proyectarse en una ascensión, quebrarse casi en una cimbreante contorsión funambulesca, era como si viéramos en un inmenso escenario, el arte de Lifar o el genio de Massine...
Sus goles de cabeza, arrancados en impresionante belleza, eran oficios de un culto demiúrgico. Eran esas jugadas, la transfiguración del hombre. Erico parecía transportado a un mundo extraterreno en el instante de esa suprema concepción. Por eso, ese minuto revestía dimensión de tiempo imperecedero. Era como ese que brindaba la Duncan en la interpretación de la Bacanal de Tannhauser.
El juego de Erico, tiene pues, para la historia, el valor del arte. No es meramente la escenificación del fútbol ni el ritual dominguero del hincha. Es sí, exuberante belleza, plasticidad pura y genuina, concepto helénico del deporte. Hay plenitud espiritual, instinto creador y caudaloso. Su levadura, su esencia vital, está más allá del límite del balompié. Subyuga y emociona, deslumbra y sugestiona. Como un cuadro pictórico maestro. O igual que una sinfonía wagneriana.
De ahí que en las tardes de banderas y vítores, todos eran sus adictos. Ni el más empecinado adversario evitaba el influjo de su personalidad y de su obra. Todos tributaban sus ofrendas a este extraño señor del arte, que algún día será de la antología.
Hoy, Erico conserva sus alas... Sigue volando en los recuerdos... Es un pájaro blanco. Un cisne, un ave olímpica que perpetúa su rumor de plumas en la voz de oro de Darío... Y así seguirá para siempre... Porque, su nombre ya no es una mera invocación deportiva, sino una pronunciación de estética. Una alta cima en que resplandece la belleza, esa eterna obsesión del hombre y ese permanente ideal de sus luchas y de sus sacrificios.
Erico ya no es, pues, del fútbol. Es del arte. Se hizo arcángel y salió a beber vientos, por las alturas, como un dios del mito...”

Cindulfo Martinez - La revista del Club Nacional, La voz Alba

ALFREDO DISTÉFANO ¿De que hablamos cuando hablamos de Futbol? 5

"Yo los vi a Leónidas, a Erico y a Sastre en su apogeo, también al Chueco García, a De la Mata y a Loustau. Los vi y jugué contra Moreno, Pontoni, Martino, Pedernera, Walter Gómez y Coutinho. También contra Zizinho, Schiaffino y Ademir. Jugué con Tucho Méndez, Labruna, Grillo, Gento, Corbatta, San Filippo, Willington, Ermindo Onega, Doval, Kopa, Maschio, Angelillo, Didí, Sívori, Puskas, Garrincha, Zico. Los enfrente a Hidegkuti, Fontaine, Pele, Kubala, Kocsis, Luis Suárez, Bobby Charlton, Albert, Eusebio, Rojitas, Rocha, Spencer, Jairzinho, Rivelino, Tostao, Gerson, Paulo César... Después también vi y enfrenté como DT a Rivera, Houseman, Alonso, Bochini, Brindisi, Bertoni, Kempes, Maradona, Ramón Díaz, Falcao, Francescoli y Cruyff. Los disfruté a Platini, Keegan, Boniek, Valderrama, Gullit, Van Bastem, Redondo, Laudrup, Baggio, Romario, Litmanen, Ronaldo, Rivaldo, Zidane, Riquelme y a tantos otros...

Pero no hubo nunca nadie como Alfredo Distéfano.

No era 10 en nada... pero era 9 en todo.

Fue el jugador mas completo y mas inteligente que enfrenté, jugué o vi en toda mi vida.

Lo sabía todo. TODO. Sinceramente no creo posible que vuelva a existir otro jugador como él.

EL SOLO ERA TODO UN EQUIPO EN MINIATURA."

Rogelio Antonio Domínguez



http://www.youtube.com/watch?v=VjvKAYFYhOg&feature=related

http://www.youtube.com/watch?v=eOavWpG1VIE&NR=1
http://www.youtube.com/watch?v=pOCt_BLBxk4
http://www.youtube.com/watch?v=WQAswhxWYu8&feature=related
http://www.youtube.com/watch?v=0TIrSZ_aLQg&feature=related

http://www.youtube.com/watch?v=VPZ_wZsSWGU&feature=related
http://www.youtube.com/watch?v=HPc_Qk5b64Q&feature=related
http://www.youtube.com/watch?v=U7XopektzH8&feature=related
http://www.youtube.com/watch?v=IdLedNUABRE&feature=related
http://www.youtube.com/watch?v=mXdRlR5xjSA&feature=related

¿La pelotudez... es causal de inimputeabilidad?

El filósofo, fanático del Fortín, Tomas Abraham ha dicho por ahí que el gol de Vélez fue válido porque "la pelota se le escapó a Monzón por error propio". Y fue duro con Cappa: "No me despierta antipatía, pero no aporta nada positivo al fútbol. La soberbia lo pierde". (Olé)

Hubiera pasado del reportaje a este émulo berreta del Yaya Sebrelli, si los tituladores de Olé no hubiesen resaltado la frase anterior sobre la foto del dotor.
Como el huevo en exceso aumenta el colesterol, reduciré las huevadas emanadas por el pensador local a unas pocas. Esto evitará un gasto de atención adicional que decididamente, los dichos no ameritan. Veamos:

-“En el imaginario futbolero quedó instalado que Huracán fue el equipo que mejor jugó”- dice Olé

-“Vi jugar a Huracán dos veces y me pareció un equipo menor. No resiste competencia internacional de cierto nivel. No por eso es un mal equipo, ni debe ser menospreciado el hecho de que haya pasado de salvarse del descenso a pelear el campeonato”- dice el cachivache erudito.

Y digo yo ¿tanta profundidad en el análisis lo habrá aprendido en la facultad? Vió dos partidos y ya “sabe” que Huracán “no resiste” competencia internacional (¡!) ¿Esta misma rigurosidad habrán alcanzado sus estudios? Ya lo oigo, soliloqueando por los claustros “lei dos libros de Nietzsche y me parecieron de cabotaje. Apenas unos cuentitos. Ese Zaratustra no sabe lo que dice”

-¿Qué tuvo Vélez?- dice, incisivo, Olé

-“Buenos jugadores, un muy buen arquero, dos centrales de excelencia, un lateral izquierdo ofensivo, un Cubero caudillo, un mediocampista sumamente sólido, un carril derecho con variantes por la lesión de Cabrera, un Moralito que, aún en inferioridad física, fue muy importante, y tres delanteros eficaces y de buen toque”- abruma ya, este Winograd de la filosofía pajuerana.

¿Y Brazenas, y Maidana? Ni un reconocimiento después de tanto apoyo?!!
Posiblemente a esta altura, la víbora enroscada en el cuello, le impedía la circulación fluida de sangre al ¿cerebro? y el boludeo empezaba a ser incontenible. Pero tengamos un poco más de paciencia.

-¿Y cómo siendo tan limitado sumó tanto apoyo?- Olé pierde el rumbo y pregunta sobre De Narváez

-"Claro, porque aparecía como el más débil y poético, con un Cappa que se mostraba como Papá Noel y Amado Nervo"- pontifica el Diógenes de Villa Real.

-¿No le genera simpatía el personaje Cappa?- Olé, ya más cercano a Mirtha que a Panzeri.

-No especialmente, los predicadores aburren y mienten. No me despierta antipatía, simplemente creo que no aportan algo positivo al fútbol ni a la vida. La soberbia los pierde- esputa este Guido Suller del pensamiento abstracto.


-¿Y quién aporta algo positivo al fútbol?- insiste Olé, buscando roña

-Me rectifico. No digo que le haga mal al fútbol, sino a la filosofía. Se pone en pastor de la pelota, y pierde la pelota y la pastoral. Lo de la pastoral no me importa, pero lo de la pelota sí- dice y se desdice, desorientado y ya azulado por la falta de irrigación.

A esta altura, el tipo, falto de oxígeno y seguramente escabiado por la mezcla de Red Bull con pastillas RENOMÉ, la encaró por el lado de la poesía y las metáforas de balneario.
¿Que saldrá de la cruza de Papa Noel con Amado Nervo...? No sé. ¿villancicos?
¿Y de la cruza de un gil que se cree vivo, con un diploma universitario? Un filósofo berreta que desde la soberbia pelotudez propia, opinando en un tema ajeno, acusa de soberbio a quien opina de lo que sabe. Pavada de inversión de prueba.

Lo que sigue después, es una apología pedorra del picapedrismo y el todo vale, digna de un mamarracho pseudoculto que lo mas parecido a una pelota que vio deben ser las bolas del árbol de navidad. Apela a analogías compradas en un todo por 2 pesos chino para descalificar lo que llama “la nuestra” y “el verso del potrero”, como si supiera lo que es el potrero.

Dice Abraham: “Se puede jugar bien sin jugar lindo. Pero no se puede jugar lindo y mal. Tocar y tocar y nunca llegar, no es lindo, es un bochorno. Por eso es ridículo perder tres a cero y decir que fue injusto. Los brasileños a veces llegan tres veces y meten tres, eso es jugar bien. Ser preciso, certero y eficiente. Quienes rechazan esto en nombre de una supuesta ética de fútbol, no son más que melancólicos perdedores que buscan seducir con la impotencia y la mala fe.”

A este pelafustán, confuso, confundido y confundidor, habría que decirle que tocando y tocando siempre se llega. Y los brasileños la mayoría de las veces que metieron tres (y fueron muchas), tocan y tocan.
Jugar bien no es meter tres de cualquier forma, eso a lo sumo será ganar o jugar convenientemente, pero nunca jugar bien. Menos jugar lindo.

Y habría que preguntarle como se llama jugar regular y ganar con ayuda y sin méritos. Ni lindo, ni bien, ni nada. Choreo, asi se llama.


-¿Y Vélez jugó bien?- centro de Olé

-Tuvo buen trato de balón, dinámica y disciplina. Fue más que Huracán y Lanús. El mejor plantel es el de Boca, pero implosiona por desavenencias internas- regurgita babeando este asceta de videomatch


¡Implosiona! No se pelean, ni se cagan a piñas, ni se odian. El plantel de Boca Im-plo-sio-na. Está bien, le preguntan si "jugó" bien y responde: dinámica, disciplina (!!); parece describir una cuadrilla de OSN, no un equipo de fútbol. ¿Jugar? Ah, no. Mejor no hablar de ciertas cosas...

Es demasiado. Hasta aquí estuve tratando de entender las giladas que dijo. Puse voluntad creyendo que su discurso daba pie para cambiar ideas.

Ya me di cuenta que este pajarón solo quiere farolear usando dos o tres palabras difíciles que se aprendió en wiki aplicándolas en donde se le canta, impresionar con alguna metáfora surrealista (Im-plo-sio-na!!) y buscar como opinólogo 4x4 el reconocimiento que le negó la filosofia.

Su futuro: una silla en Bendita TV o estrella del próximo Gran Hermano VIP.

Camina cucha!

actualización: a pedido del público (?) acá va el enlace directo a la nota para que puedan leerla completa

Estudiantes campeón - El arbol tapa al bosque

Gano Estudiantes y es Campeón de América. No es poco. Ni es un dato menor de la historia.
Gano en Brasil, donde a menudo se complicaba ganar.

Fue el mejor de esta copa cincuentona, flácida, de carnes caídas, que solo tienta por su plata y que como otras de su edad, ya pide un lifting.
Y es genuina la alegría de sus hinchas y de sus jugadores. No son ellos los responsables de la manipulación que se hace o pueda hacerse de este logro.
Tal como sucede cada vez más frecuentemente, lo peor del asunto no es el escaso fútbol que mostró Estudiantes en toda la copa. Ni tampoco el ausente “ brasilerismo” del Cruzeiro. Ni que hablar de la paupérrima actualidad de los otros potenciales competidores, Boca, San Pablo, Gremio, antes River o algún uruguayo. El mal nivel de fútbol mostrado en esta copa no es lo más inquietante que deja.
Al fin, si todo es muy pobre en nuestro fútbol sudaca, vaciado de jugadores, bombardeado por el apologismo continuo de los resultados, despreciativo de la estética y el buen juego, cómo podría esta copa escapar a las generales de los torneos locales.
Lo peor de este asunto es el abuso y la manipulación que hacen del resultado y sus interpretaciones los dueños del fútbol, a través de sus medios de difusión y su corte de alcahuetes, graduados y promovidos a periodistas entre ellos mismos.
La referencia continua del cortesano mayor de Fox a la “mística”, la hombría, el despliegue de los jugadores del pincha. La reiterada arenga chauvinista respecto a la mala intención en el juego de los brasileros, la victimización de los jugadores de Estudiantes en cada encontronazo, la sobrevaloración futbolera de lo que las cámaras crudamente exponían como un mal partido, es un retorno al peor pasado del periodismo deportivo argentino.

La reiterada cobertura a la presencia de Bilardo, referenciándolo como partícipe y casi coautor del logro, la inmoral campaña de blanqueo del título de Velez en desmedro de Huracán , también minimizado desde los medios reduciendo a un despreciativo “tiki-tiki”, toda la propuesta estética y ética de Cappa, la propuesta de mudanza a Rosario del partido con Brasil por el “clima” que puede dar el estadio, la invocación a la lucha y a pelear ese partido desde el primer minuto que hace el cuerpo técnico de la selección, son caras de la misma moneda .

Esa moneda falsa que sirve para comprar que “todo es igual, nada es mejor” y que esta mediocre realidad actual es el único escenario futbolero posible.

Por suerte por ahí andan los Cappa, entrenando jugadores de fútbol en vez de desarrollar atletas. Riquelme reivindicando jugar bien mientras da pelea al puterío diario que le inventan y a sus lesiones. Ortega y Gallardo tratando de reconstruir un River a partir de su propuesta y a pesar de sus años. Y también anda Basile, feliz y cabulero, defendiendo “a los players” por encima de la táctica. Y el bichi Borghi, proponiéndole a la banda de turno tratar de jugar bien. Y el turco Mohamed, rolinga con habano desmitificando el formato fashion de los DT.

¿Qué es poco?
Si, posiblemente sea poco frente al monstruoso poder de los medios que imponen resultadismo sin análisis.
Pero es algo.

Y por aquí andaremos, los otros pocos, defendiéndolos y defendiendo lo que representan, reivindicándolos y reivindicando lo que son, en la esperanza que si alguna vez el fútbol fue un juego fantástico que se disfrutaba desde lo estético como cualquier arte, mas allá del resultado, quizás, alguna vez vuelva a serlo.
En esa esperanza, en los riquelmes, en los ortegas, en los pastores sigo pagando mi abono esperando que vuelvan las buenas épocas, donde el buen fútbol no importaba que camiseta tenia puesta.

Salute

en el calor del triunfo, a cualquiera se le escapa...

Según reza en TyCSports, Alejandro Sabella, técnico del flamante campeón de América Estudiantes de La Plata, profirió las siguientes palabras para la posteridad: "Somos la gloria. Quiero agradecerle a la mística de este club, a los jugadores, a mi familia y la dirigencia. Respeto y honor a Estudiantes de La Plata. Humildemente creo que entré en el olimpo de este club."
Hasta "respeto y honor" venía más o menos bien. Digamos que con lo de "somos la gloria" se había excedido un poco. Ahora, ya con "humildemente (sic) creo que entré en el olimpo de este club", me parece que derrapó mal. Querido, eso lo dirá la historia, el contrapeso entre los títulos ganados en otro tiempo, los hinchas en última instancia... pero eso de autopostularse para el olimpo...
Digo, es mi humilde opinión.

Igualmente, una felicitación a todos los pinchas, y si quieren una reseña del partido, pídansela a otros porque no es mi función, yo acá vengo de asistente nomás.

Buenos días.

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