Vaya desde acá un homenaje a quien durante mucho tiempo fuera el mayor goleador de Boca, a quien tuvo el privilegio de escuchar a Gardel cantando ahí, cerquita, antes del partido Argentina-Uruguay en el Mundial del 30, al que aún puede contar lo bien que se llevaba en la cancha con Stábile, nada menos.Ése que (y esto es una opinión estrictamente personal) por mucho que el marketing lo desee, Palermo nunca podrá igualar. Porque una carrera en el fútbol no se cuenta solamente en goles.