Si Fito los viera...mil arcadas

Como anticipó el Kurku, hemos recibido un correo que anda circulando donde se deschava algunos manejos de la banda macrista en Boca.
Ya, los que no somos del palo, nos habíamos divertido con la "gira" a Venezuela a jugar con All Boys y su retorno a Bs.As., el 3 a 0 inevitable con Quilmes y el "silencio stampa" de los merdios sobre el tema, tapado en forma perentoria. Olfateabamos cierto tufo a curro.
Este informe viene a esclarecer  cómo esta manejando Macri a Boca mientras el androide que preside el club en la mayoría de las situaciones, no sabe/no contesta y en el resto apela a la mejor ortodoxia macrista del "yo no fui".

El slogan del final de la empresa a la que Boca cedió los derechos de, nunca antes mejor aplicada la palabra. "explotación" de la imagen es antologicamente contundente. Sincericidio absoluto.
Si se comen este caramelo...que se jodan los bosteros. Ellos lo votaron.



De: Buen Hincha [mailto:losbuenoshinchas@gmail.com]
Enviado el: domingo, 26 de agosto de 2012 08:26 a.m.
Para: losbuenoshinchas@hotmail.com
Asunto: Boca esta en peligro.

Continuando con la difusión de asuntos que tienen que ver con nuestro club, con el cuadro, con los colores de Boca y siempre buscando que los verdaderos hinchas y socios, que quieren al club por encima de los intereses y negociados, se enteren de las cosas que ocultan o no informan los periodistas cómplices y socios de quienes vacían las instituciones y han construido este futbol de dirigentes millonarios y clubes arruinados, vamos a exponer un tema fresco pero ya olvidado por la prensa…casualmente.
Boca realizó en estos últimos dos giras  relevantes y famosas por lo mediocre e improvisadas.
No hemos podido conseguir un documento oficial donde consten realmente los valores recaudados por Boca por los papelones de Venezuela y Miami.
Salvo los dichos de algún comedido periodista vocero de la CD que informó, sin confirmación oficial, un caché de u$s 300000 por partido en Venezuela.
También el mismo periodista, Arévalo se llama,  habitual excusador y explicador de las desprolijidades, por así llamarlas, de la CD explicaba que las quejas de Honduras eran improcedentes ya que existía una supuesta clausula en el contrato del partido en Miami que permitía a Boca llevar suplentes en un caso (ganar la Copa Argentina) o titulares en otro(si perdía)...¡todo por el mismo precio!!!.
Pero veamos el revés de la trama de estas “giras deportivas”.
Boca jugó en Venezuela entre el 28 y el 30 de julio y retorno a la Argentina…cuando y como pudo o quiso el destino.
Hay dos “personajes” muy importantes en la actualidad de Boca o de sus dirigentes.
Más aún que cualquier jugador del plantel por mas ídolo que sea: Fenix Entertainment Group es uno de esos personajes.
La empresa que planea  las extraordinarias giras de Boca, tiene su negocio principal en la organización de espectáculos musicales para lo que ya cuenta con la exclusividad de la Bombonera y de la cancha de River.
Hace unos días le compro a de Narvaez los derechos que la Sociedad Rural le habia cedido para organizar recitales y explotar el predio.
De Narvaez había entrado en este negocio de la mano de su acuerdo político del 2009 con Macri, sostenido en la oportunidad inmobiliaria del asunto.
Rota la sociedad política, cambió de socio en el negocio inmobiliario que promete ser el predio de la SRA.
Ya en otros envíos detallaremos el prontuario de Fenix Entertainment Group.
Los mismos días que Boca aterriza en Venezuela a jugar esos dos partidos impresentables, llegan a las tierras de Chavez los representantes del otro personaje de la actualidad boquense: Pro-Entertainment S.A. empresa traída por Ameal (macrista de la primera gestión) y que es la titular de la explotación de las licencias de Boca. Así Pro-Enter (como la llaman familiarmente entre ellos) posee los derechos de explotación de “la marca Boca” en el mundo.
Aprovechando esto,  ha abierto escuelas con los colores de Boca en numerosos países, en complicidad con DNI (Desarrollos de Negocios Internacionales) que preside Marcelo Elizondo, integrante del comité de campaña de Narvaez(¡!), el mismo que le cedió el contrato con la SRA a Fenix Entertainment Group.
En Venezuela, promocionado por  la visita del equipo de Boca, Pro-Enter presento un acuerdo con Futuros Vinotinto C.A. una “empresa” local que se define como “un campamento de futbol” que más allá de las declaraciones deportivas se dedica a recaudar plata con clínicas montadas a partir del escudo de Boca  en las que  como avisan en su web plagada del escudo y los colores de Boca ( http://www.futurosvinotinto.com/temporadas.php )  justificando los cerca de u$s 300 por pibe por semana que cobran “contaremos con la participación de tres entrenadores de las inferiores de Boca Juniors”.
Participa de este “proyecto” Donaldo Barros (¿?) agente FIFA y conferencista(¡!) quien en esos días se lo vio en los diarios junto al “Chueco” Alves promoviendo que los  padres se dispusieran a depositar los dólares necesarios para que sus pibes sean “futuros vinotinto”.
¿Quién le paga el sueldo al Chueco? ¿es empleado de Boca o de Pro-enter?
Misterio. Tan misterioso como la súbita desaparición del Chueco y señora de los medios donde aparecían en otros tiempos amenazando deschaves varios..
En Boca no hemos podido conseguir el acuerdo comercial por todos estos ¿negocios?. No se consigue copia de estos contratos.Son secretos.
Carreteando malamente despegamos de Venezuela y después del fiasco en Quilmes partimos a Miami.
A jugar un trascendente partido con Honduras.
Se dijo que los profesionales objetaron viajar porque las consecuencias las sufrían ellos, con malos resultados e insultos.
Esto lo desmintió la CD y cuando la “gira” peligraba y desde allá amenazaban suspenderla, como pudieron juntaron 16 jugadores (juveniles, suplentes y recién llegados), los subieron a un avión y allá fueron, mientras se oían los reclamos de la Federación Hondureña y se hablaba de falta de respeto.
Quien quiera deleitarse con una elocuente pieza de oratoria puede escuchar la respuesta del experimentado vicepresidente xeneize Oscar Moscariello explicando lo inexplicable (http://www.fenafuth.org/fenafuthtv/?p=1155). Verguenza ajena suelen llamarle.
Schiavi, unos días después confirmo los rumores “acordamos entre todos que era mejor no viajar”.
Por esos días también en Miami, casualmente aprovechando la estadía de los jugadores del club, el presidente, el vice y el nuevo gerente general anunciaron que "Bajo el lema The Lion´s Share, en referencia a la conocida (¡!!???) fábula del león que sale a cazar con un zorro, un lobo y un chacal, Boca Juniors busca socios en los Estados Unidos” (http://mercadodedinerousa.com/Actualidad/boca-juniors-el-equipo-mas-importante-del-futbol-argentino-anuncia-sus-planes-de-expansion-internacional-en-los-estados-unidos.html) .
La presentación se realizó en un ambiente típicamente boquense tanto en clima como en participantes (http://www.youtube.com/watch?v=a0zRbVsjtd4&feature=player_embedded#) lo que define claramente qué quieren y cómo piensan estos “señores” que debe ser Boca.
Hay que recordar que según todas las informaciones que circulan, Boca entregó los derechos de explotación de la marca a Pro-Entertainment S.A., con lo cual esta publicidad, lanzamiento, vacaciones pagas para unos vivillos o lo que haya sido este viaje, si deja alguna ganancia, no será para el club. ¿Los gastos? Habría que preguntar.
Como si el circo en el que se involucra al club, a los jugadores y a la camiseta, solo para satisfacer intereses de algunos vividores no era suficiente, en lo que pareció un intercambio de figuritas o espejitos de colores, esos mismos días, Macri en carácter de Jefe de CABA le regalaba, como si fuera de su propiedad,  al alcalde de Miami la camiseta 10 de Boca (¡!??) .( http://www.buenosaires.gov.ar/noticias/macri-firmo-con-el-alcalde-de-miami-un-convenio-de-cooperacion )
Esa camiseta 10 que el plantel decidió que nadie use, esa que extraña a su legítimo dueño
Ya, volveremos sobre quienes son Pro-Entertainment S.A., de donde vienen y como llegaron a apropiarse de los colores de Boca.
Por ahora alcanza para definirlos y para definir lo que piensan estos que se apropiaron del club, el lema corporativo que ostentan obscenamente en su página web (http://www.pro-enter.com/) “TRANSFORMANDO PASIONES EN GRANDES NEGOCIOS”

Estamos avisados
Esto quieren hacer de nuestro Boca.
Por favor, si queres a Boca difundí estos asuntos, evitemos que nos lo roben.

Otro que se arrima a La Mesa

Pacini ha sido de lo menos peor del pedorrismo ilustrado de los últimos años. Técnicamente es bueno, tiene capacidad de análisis, entiende el juego y lo juzga bien.
Después de leer estas lineas que publico en Canchallena , cuesta entender su convivencia como comentarista del impresentable, imbancable y miserable Marcelo Araujo, promotor y difusor principal junto a su socio macrista, Fernando Niembro de la nauseabunda cultura del resultado que aquí cuestiona FP.
No nos extrañaría que la opinión de FP desaparezca del FPT, que dirige pedorristicamente el que invitaba a brindar con Chiche.
Como sea, los que vermuceamos en estos manteles firmamos cada linea que escribio Pacini.
Aleluya si ayuda a que la cosa cambie.



Nos volvimos fundamentalistas del éxito 
Por Fernando Pacini 


La primera fecha del fútbol argentino dejó algunas señales penosas. Apenas consumada la derrota de River frente a Belgrano, miles de aficionados insultaron a Passarella, y algunos menos -pero no pocos- descargaron sus reproches en Almeyda y sus jugadores. En el Monumental se recreó una atmósfera repetida en los últimos años. Se difundieron una y otra vez las voces de los hinchas, volvieron las encuestas, los pedidos de elecciones anticipadas, y a cada minuto se recordaron los promedios y los riesgos de la permanencia.
Luego del triunfo de Quilmes ante Boca, la final de América fue un recuerdo lejano. El título de campeón tiene ocho meses de "antigüedad" y sin embargo parece prehistórico. También se duda de que Falcioni pueda seguir en su puesto "si las cosas no mejoran". Ganar la Copa Argentina no fue más que un alivio temporal.
Esta semana disfruta San Lorenzo, mientras que Independiente y Racing quedaron observados. Próximamente, ellos también serán víctimas de la desmesura y la intolerancia. ¡Estamos en la primera fecha, no en la 37a! Todo es urgente y agresivo. El mensaje lleva décadas, pero en este tiempo se impuso con una fuerza aplastante: ganar, sólo sirve ganar, y el resto es descartable. Lamentablemente para quienes hacen suya la idea, el fútbol, el deporte, la vida misma se componen mayormente de derrotas y algunos pocos triunfos. De modo que es pertinente aprender a perder, a ser pacientes y a comprender que el año dura más que dos semanas.
En el fútbol argentino tenemos una desmedida consideración por el triunfo que nos hizo fuertemente competitivos, hasta que nos volvimos fundamentalistas del éxito. Vamos a la cancha a esperar resultados más que a ver fútbol. Lo curioso es que ese deseo provoca el efecto contrario: de tanto miedo a perder, se gasta mucho y se invierte poco, se enseña más a competir que a jugar, todo se protesta y discute, las injusticias deportivas se ven como despojos o conspiraciones y las trayectorias casi no cuentan. ¿No es todo eso una gran derrota?
En el campo de juego, lo mismo. Permanecemos indiferentes a 50 pelotazos por tiempo, pero nos escandalizamos si alguien arriesga salir jugando; silbamos un pase atrás, consentimos las demoras y sobrevaloramos las pelotas paradas, pero no extrañamos nada una sucesión de pases firmes y al pie, una pared, un desborde, algo.
"Toda situación es para el ser humano tan sólo una posibilidad, que a él le toca conservar o destruir", dijo el filósofo italiano Nicola Abbagnano. Un fútbol reconocido mundialmente por sus fábricas de jugadores y equipos ha desarrollado ahora una conducta autodestructiva. Todo es ahora, inmediato, nada puede esperar. Ni la tradición ni los ídolos ni la caballerosidad quedan a salvo. Y quienes no participen de la locura estarán afuera, sospechados de debilidad.
No se trata de nostalgia ni de romanticismo. No se puede ganar todo el tiempo. Y como el triunfo es escaso, conviene persistir en la búsqueda de las herramientas que nos acerquen a él. La victoria es la consecuencia de ese recorrido. Ganar lleva tiempo, y a fin de cuentas es un instante, eufórico y breve. El resto de los días deberían ser para disfrutar del camino.

Historias de muñecos

Por Kurkurrucho 
Esta es una mesa donde hablamos de futbol. Esa es la idea. Sin embargo cuesta tanto hablar de futbol hoy por hoy. 
¿Cómo hablar de futbol cuando el campeón en el torneo local es un equipo de Alfaro, con lo que eso significa y que casualmente se llama Arsenal, está en Sarandí y es la casaquinta de los Grondonas?.
Así, con “s” final, como la serie de los mafiosos. No casualmente.
O en América, donde el campeón es un equipo que habla portugués, hace de local en San Pablo pero parece italiano más que brasilero.
Donde la cuota de futbol, las únicas y míseras gotas de juego que mostró contra Vasco, Santos y Boca las estrujó un gordito pelado, más cercano a un jugador de campeonatos barriales que a un profesional.
Entonces,si por aca no hay,  hablemos al menos de futbol europeo.
Hablemos del Barza o del Real o del Bayer…
No, el campeón, el “mejor”,  ha sido otro equipo italiano, catenaccista a ultranza, disfrazado de inglés, que hace de local en Chelsea, donde la primera medida de su genuinamente italico DT ha sido reforzar los travesaños y seguir adobando con anabólicos al 9.
¿Cómo hablar de futbol entonces?
Quizás el único bálsamo a tanto fracaso del juego frente a la especulación, los atletas y el picapedrismo sea esta España de Iniesta, Xavi, Silva que a fuerza de convicción gana y pierde con la suya.
Esa, que alguna vez fue la nuestra.
Esa, con la que se gana más de lo que se pierde.

Por eso, como sobre futbol no hay ni de qué hablar y como de política no se puede hablar sin correr el riesgo de ser imputado de recibir sobres  con billetes por el simple hecho de defender el futbol en la TV abierta, digamos, permítanme entrar en un tema que Sergio vino a compartir y que, en lo personal también es muy caro a mis afectos.
Esto es, la salida de Juan Román Riquelme de Boca.
De este Boca cooptado (palabra que usan de aquel lado a cada rato pero poco se autoaplican cuando siempre es más pertinente en ellos) por el Macrismo más feroz y por el resultadismo de cara agria y gesto torvo de un DT ajeno a la historia boquense.

Primero he de decir, aun cuando esto ya lo saben mis amigos de La Mesa, que creo que JRR encarna futbolísticamente la más pura esencia de “la nuestra” (aunque se enoje el filósofo mediático de medias del barrio de Liniers). 
Esa "nuestra"que ahora tiene, está en poder de España
La nuestra digo a modo de definición explicativa de JRR, y por favor ni intento iniciar un debate respecto a ¿Qué es la nuestra?
Ya hemos pasado por eso.
La nuestra entendida aquí (aunque si quieren, no lo sea)  como pisar la pelota, pensar, tocar corto, de rastrón, jugar, jugar y jugar. O al menos, como dice Cappa (otro hereje), intentarlo.
JRR encarnó y encarna, (ojala puédamos (como dice el Pepe y siguen llegando invitados) mantener el presente) la ilusión de ir a la cancha y encontrar esa intención de juego.
 Los que somos de Boca  y allá por diciembre votamos, supimos que esta CD, ganadora de las privatizadas elecciones boquenses, no lo quería ni lo querría nunca en Boca.
Por allí, en algún blog partidario escribí que a JRR siguen facturándole su mejor jugada.
La más reivindicatoria del juego, sus protagonistas y la pelota.
Aquel Topo Gigio, mas repentino, impensado y trascendente en el tiempo que cualquier caño a Yepes o pisada a Makelele.
De hecho, Yepes o el moreno ni se deben acordar de la jugada, en cambio, el clon pedorro de Mercury llevara tatuada en la frente a fuerza de repeticiones esas orejitas fabricadas con las manos.
Y no hay Duran que pueda borrarlas.
Diez años después la marca sigue y  como dijo el Chirolita a cargo de la presidencia “A él le hizo el Topo Gigio: (Mauricio) es un tipo de memoria, mucho no le gusta eso. ” ¿como olvidarse si su imagen esta mas asociada al Topo que la de Mareco!!

La primera acción contra el 10 de esta CD fue confirmar como DT a Falcioni, un orientador táctico mezquino, picapiedra y resultadista probadamente ajeno a la historia "frentista" de Boca
Instalado en las antípodas del 10 en lo futbolístico.
Un cachafáz amigo de negociados y coimas en las incorporaciones, secundado por un representante con prontuario y sin curriculum, todo lo que lo alejaba aún más del 10 en lo ético.
El mismo DT que había querido sacarlo del medio, sin resultado (futbolístico ni práctico) en el inicio de su gestión.
La apuesta del macrismo fue llegar a esta situación actual producto del rol del 10 como capitán y piloto de cada tormenta que en el plantel cruzara.
Desgastar la paciencia, la voluntad al tener que lidiar diariamente con un tipo que planteaba partidos a la espera, con un 9 más cerca de un luchador de octágono que de un jugador de futbol, con mediocampistas convocados a la marca y a la recuperación de posiciones más que al juego. 
Mirando el arco propio más que el arco rival. 
En este contexto debió jugar, debió pasar el 10 los últimos 6 meses.

Mientras, la CD se dedicaba a desmantelar las inferiores con un acuerdo espurio, bajo cuerda, con el Barcelona, que quemó en el alquiler de 10 meses de la Candela lo que se recaudó por la venta total hace 10 años liquidada por esta misma banda.
O el ninguneo de la renovación de Schiavi hasta el mediodía previo a la final, referente y puntal de la recuperación defensiva del equipo. O la incompetencia premeditada para retener a Roncaglia y la irrespetuosidad de no tenerlo en la final por pijotear un seguro de 60000 dólares.
O más atrás en el tiempo, la compulsión desesperada del DT y la CD por traer a Jacob cuando se lesiono Somoza, degradando a Erbes, solo sostenido en su dignidad de jugador del club, salido del club, por el 10 y el resto del grupo.
Muchas cosas para desgastar al único obstáculo que tiene el macrismo para apoderarse definitivamente del club, del cuadro.
En este contexto es entendible que JRR se canse. Que cualquiera, con un poco de ética se asquee.
O que, a sabiendas de que su presencia genera y generará más confrontaciones, haya optado por correrse a un lado para mejorar el clima del club, del equipo.
Nadie puede dudar de su condición de boquense.
Quizás su actitud apele a detonar el uso de lo único que está de su lado: la gente.Los hinchas.
Digo esto cuando se están programando desde los sitios boquenses y las redes, masivas y espontaneas convocatorias de apoyo al 10.
Y lo que es peor para los muchachos seguidores de Durán, muchas además repudiarán al DT y al presidente Chirolita.
Solo la gente de su lado. Nada menos que la gente.
La prensa adicta y comprada, la CD, el DT y  los socios asalariados que votaron este modelo country fashion para Boca,  están en su contra.
JRR, aun a su pesar o quizás sin su intención es el símbolo, como aglutinante de emociones, ilusiones y esperanzas, que estorba al proyecto de privatización de la venta de entradas, de compraventa de jugadores, de curros por donde se mire.
Porque encarna la esencia del hincha genuino, autentico, que le gusta la pelota, los asados con amigos y el futbol.Y quiere identificar a sus jugadores, que duren en le club, que se los vea crecer, madurar antes de liquidarlos en el mercado persa del futbol europeo. El hincha genuino detesta el modelo mejicano de rotacion constante y falta de identidad que las S.A. han instalado por aquellos lados.
Por eso la gente lo respalda a JRR.
Casi como símbolo mas que como persona o jugador.
JRR parece, en este futbol transa, traidor y ventajero una de las pocas reservas éticas que van quedando.
Quizás allí este una de las causas de semejante revuelo.Al fin, hasta aqui sería un jugador mas que se retira, que se va. Como Verón, Milito o Fuertes.
Pero no. La gente siente que con JRR se va de Boca el futbol, empujado por el pijoterismo de un DT mediocre.Y se van los pibes que triunfan desde las inferiores, hipotecadas por los mercaderes. Y se van tambien los viejos códigos de no vigilantear no traicionar, combatidos por los corredores de chimentos y fabricadores de versiones...
No. Si se va Riquelme, Boca no pierde solo al 10...pierde mucho mas.Y lo que es peor es quien gana.
Por esto, la actitud, el gesto de JRR, más allá de hacia dónde dispare y termine, me hizo acordar a otros gestos, de otros protagonistas que asqueados, hartos de las miserias y los acomodos, de los operadores ,de los vendidos y comprados del negocio del futbol, han tomado actitudes éticas, disimuladas en cansancios, falta de energía o vacío y han tenido la dignidad de irse, de sacudir el tablero.
Me acorde de Bielsa, yéndose de la AFA, o de Borghi cuando se fue de Boca o de Carrascosa, renunciando a la selección, o JRR en una ocasión similar. Y otros. Pocos, pero más.
Todos gestos.Quizás sin consecuencias.
Apenas señales mínimas en un mar de iniquidades y traiciones.
Apenas gestos, solo eso tenemos por ahora, pero que alcanzan para creer que una opción ética es posible en este mundo, el del futbol, el de todos los días.
Un futbol inundado por un miasma descompuesto donde apesta el olor del poder económico corrompiendo el mejor juego y donde chapotean felices los niembros, los macris, los grondonas, y todos sus cortesanos.
En la misma mierda. 
Todos manoseaos.

Siempre supimos la respuesta

El bigotudo este, anacronico e impostado ha desbarrancado bastante en los ultimos tiempos.Lejos está de aquel agudo e interesante cronista, compañero de Dorio, en El Monitor Argentino o del periodista que junto al mismo Dorio y otro apóstata de las causas populares como Telembaun, entretenian en las noches de Belgrano.

Caparrós, espantado por el olor a negro cabeza que rodea a este gobierno ha tomado distancia de banderas que uno hubiese esperado que defendiera, aun con el bienvenido riesgo permanente de que la fuente vuelva a ser palangana.

No obstante el tipo, cuando el gorila se lo permite, se pone a escribir y escribe bien. Compartamos entonces esta nota que publico Ole y que esta buena. 

¿Por qué el fútbol?

Por Martín Caparrós
La pregunta del millón paga cinco guitas: ya ha habido tantas preguntas del millón que no quedan más fondos. Y sin embargo seguimos haciendo preguntas del millón, como yo en este caso: ¿por qué el fútbol? ¿Por qué, digo, llegó a este nivel de difusión, de peso, de importancia en nuestras pobres vidas? ¿Qué tenía el fútbol que los otros no tuvieran? El fútbol es uno de los inventos más potentes de estos tiempos, pero si no hubiera existido no habría pasado nada. Solemos pensar que las cosas que toman mucho peso tenían alguna necesidad, venían a llenar un nicho –qué linda la palabra nicho– que las esperaba. Y sin embargo nadie clamaba, cuando terminaba el siglo XIX, por un deporte-espectáculo para las multitudes. Sin fútbol, todo el resto habría sido parecido. Si nadie lo esperaba, nadie lo necesitaba: ¿por qué apareció y se quedó con todo? Nadie sabe, pero supongamos. Supongamos que el mundo necesitaba que algo lo distrajera, lo apasionara, le diera de qué hablar cuando no quiere hablar de lo que importa. Para eso, hacerse hincha de algo es un gran truco: hay mucha fuerza en ese modo de sentirse parte, aliado con otros que quieren lo mismo. La sensación de construir algo más importante que uno en esa suma: la última tribu. Y, para el espectador a punto de convertirse en hincha, es más fácil identificarse con un equipo que sigue siendo el mismo más allá de los cambios de hombres, que con una persona. Uno puede ser de Boca toda la vida pero no de Vilas o Fangio o De Vicenzo: se retiran, pasan. Un deporte colectivo, entonces, tenía todas las fichas. Pero hay muchos: el cricket, el rugby, el vóley, el básquet, el béisbol, el hockey –y sin embargo el fútbol les ganó por goleada-.
El fútbol tiene un par de ventajas: parece menos peligroso, requiere más habilidad y menos fuerza física y sus reglas son más claras: lo entienden incluso los que no lo entienden. Se puede tocar la pelota con todo el cuerpo salvo con la mano, la pelota puede ir en cualquier dirección, cuando alguien la tira afuera un contrario la vuelve a poner en juego, no se puede violentar al adversario y, en general, pese a su simpleza, ofrece cantidad de situaciones y variantes. Y además se adapta a todo: cuatro chicos con una pelota de papel pueden jugar a algo que se parece mucho al fútbol; en cambio el básquet necesita un aro, el rugby una aceituna, el béisbol un bate, un guante y un espacio grande, el polo una tropilla y una papa en la boca.
En el fútbol, además, cualquier chico puede ser un grande: Maradona era un corcho que la mayoría de los deportes habrían descartado antes de que se cambiara. Pero al fútbol pueden jugar todos: el petiso movedizo o el grandote casi torpe, el corredor desenfrenado o la mole que se planta, el más vivo de la clase y el más bobo; si hasta yo he jugado alguna vez. El fútbol no es como otros deportes que exigen un físico o un carácter determinados: cada tipo de habilidad tiene su espacio, hay puestos para todos –sólo hay que descubrirse-.
Se podría hablar mucho –el fútbol se ha convertido en una fuente incontenible de pavadas-. Pero yo creo que la gran diferencia es que el fútbol tiene el gol: el fin, la meta. En otros deportes colectivos, los equipos hacen muchos tantos: un partido de básquet puede terminar 90 a 85, uno de rugby 35 a 15, uno de vóley tres veces 15-13: el momento supremo –el de la conquista– se vuelve, por repetido, un poco pavo, levemente moco. En cambio el gol sucede tan de tanto en tanto que cada vez es única. El gol es una irregularidad, una excepción extrema –porque el fútbol es fracaso casi siempre-. El fútbol ofrece una moraleja que, por suerte, no solemos leer: el 98 por ciento de un partido consiste en intentonas, tentativas fracasadas de aproximación a la única meta decisiva. Una montaña de fracasos y, sin embargo, los jugadores no dejan de intentarlo: eso es el fútbol –pero no lo cuenten: si lo llega a descubrir un cura o un pastor o un novelista malo hacen un desastre-. El fútbol es fiasco, desengaño, cabezonería: todo para llegar al gol y el gol no llega.
Porque, en el fútbol, un gol es lo anormal, la excepción que no confirma nada. Y no siempre es el resultado de la lógica del juego –como en el básquet o el vóley o el tenis– sino un azar, una obra extraordinaria, un acto casi mágico. El fútbol, todo el fútbol, es el contagio de la magia del gol: ese momento que no sucede casi nunca y que, al suceder, hace que todo el resto cobre su sentido; la explosión, el torrente. El fútbol es el gol: por él, supongo, usted está ahora acá, leyendo estas palabras

El discurso de La Mesa avanza...

El Ruso Verea hace un análisis ácido de los medios y es crítico de algunos nuevos hábitos de los periodistas: “Ahora te pagan por vender y publicitan pararrayos en el medio de un corner... Yo, paso”.

-¿Cómo se para un heavy metal de los medios en un escenario en donde se entretiene más de lo que se informa?
-Es lastimoso: la idea del entretenimiento arrasó con todo. Una vez lo escuché a Ezequiel Fernández Moores decir: “Informar para formar, lejanamente entretener”. No perder de vista que lo que se dice debe ser entretenido, pero no dejar las premisas básicas de lado. ¿Desde qué lugar? Desde el receptor. ¿Por qué? Porque yo le robaba la Revista Goles y El Gráfico a mi viejo para leer a Ardizzone y a Juvenal. Por eso, cuando veo que el entretenimiento se los comió a todos me enojo mucho.
-¿En donde se nota más la “invasión show”?
-Muchos tipos entregaron su bien más preciado, que es que les paguen por ser periodistas. Hoy les pagan para que vendan. Entonces, en el medio de un partido te venden pararrayos. Del mismo modo que hoy muchos periodistas, en el Fútbol para Todos, están entregados a ser parte de la pauta oficial y nombran “678” en el medio de un corner 80 veces durante un partido... ¿Esos son los juegos que hay que jugar? A mí no me cuenten...
-Estás en ESPN. ¿Cómo hacés para ser parte de una empresa, que hace negocio como todas, y mantener la independencia periodística?
-Yo estoy en una empresa muy seria, pero no me olvido de que todos son socios de todos. Desde ese lugar trato de defender el hecho periodístico. Por eso me da bronca cuando veo que a una gran parte de los periodistas se la comió el negocio... Porque cuando hoy hablamos de violencia, no perdamos de vista cómo se avaló a nuestros bravos muchachos que venían del Mundial 86 y nos enrostraban las banderas robadas en todas las canchas. No entender hoy la cantidad de barrabravas que se mueven no sólo en el ámbito del fútbol sino del poder, es no entender qué pasó con Tula; con el Abuelo, que tenía la Fundación La Doce y facturaba más de 2.500.000 de dólares al año en pleno menemismo... Si uno tiene ganas de tener memoria no debemos olvidarnos, en esta lucha de corpo y no corpo, de que durante muchos años existió un programa llamado El Aguante y el domingo a la noche se montaba un show alrededor del cual nos hacían creer que el fútbol argentino era maravilloso. Cuando empezamos a ver todos los partidos nos dimos cuenta de que es un desastre y un bodrio... Que culturizamos a las nuevas generaciones con el mensaje “el cómo no importa”. Y transformamos un juego muy lindo en una caldera de locura y enfermedad, en donde muchos periodistas dicen “yo no volteo técnicos” pero cierran su comentario preguntándose “¿este técnico resiste dos derrotas más?”.
-¿Cómo escaparse?
-El “no” es una palabra que hay que usar más seguido. “Gracias, pero yo no vendo pararrayos durante el partido”. Me dicen “Ruso, vos tenés que meter chivos”. Y yo digo “no, chicos”. Yo no puedo terminar de pasar Iron Maiden y volver y decir “¿tenés hongos? Cuando te saques los borcegos después de un buen pogo, ponete Piecidex”. Es una falta de respeto.
-¿Y cuánta responsabilidad hay del receptor?
-Para los jóvenes, la Universidad es contracultural, es perder tiempo. Yo quiero salir en la televisión... ¿Qué hay que hacer? ¿Cuento cómo tiro la goma? Cuento. ¿Mostrar el culo? Lo muestro... ¿Bailo por un sueño? Bailo. Después te gana la Mole Moli, que es un lavarropas con una rueda menos centrifugando... Y la gente gasta plata para votarlo. Claro que hay una responsabilidad del receptor. ¿Pero quién se hace cargo del bombardeo?
-Se lo critica a Messi.
-Porque no tomamos conciencia de que primero tuvimos a Diego y ahora a Messi. En el mundo se quieren matar... Leo no es campeón del mundo y de Europa con España porque Pekerman y Tocalli se iluminaron y porque él decidió. Tuvo un gesto que pocos destacaron: hizo un gol y se puso la pelota abajo de la camiseta argentina... Hace rato que sabemos que va a ser padre. ¿Por qué no lo hizo con la del Barcelona? Y después hay que bancar a los soberbios que lo discuten y se preguntan “¿qué es jugar bien?”. ¿Ahora hay que explicar qué es jugar bien? Esto es Argentina, no Corea del Norte...
-¿Qué te gusta de lo que ves en tele y radio?
 -Poco. Cuando pasó lo de Caruso con Fabián García en Hablemos de Fútbol contamos lo que pasó, pero Perfumo presentó a Pepe Romero y seguimos. Se puede hacer eso o traer a Maravilla Martínez para que analice la pelea... Uno siempre puede elegir.

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