Como periodista, Roberto Perfumo se diferencia de la inmensa mayoría porque habla como cuando jugaba de 2: Va al frente sin demasiado análisis de la conveniencia estratégica en sus dichos.
Aún cuando no siempre coincido con sus análisis y comentarios, le reconozco y admiro una honestidad casi ingenua para la época y un conocimiento sobre el fútbol infinitamente mayor que el mío.
En la nota aparecida en Olé, Perfumo plantea la irremediable sensación que tenemos muchos respecto a que la continuidad de JRR en el fútbol local está seriamente comprometida a partir de este blanqueo de su negativa a ser cómplice (mas allá de algún intento mediático de comprometerlo retroactivamente) de la asociación ilícita llamada barra brava.En lo personal creo que la virulencia histórica de las críticas de algunos periodistas con JRR está inevitablemete asociada a su "toma de posición" respecto a la política del club (Macri) y a su poca participación en el negocio de los medios con el fútbol. Ambos sectores tradicionales financistas de la "frialdad" historica de la patota tribunera con JRR.Los que vamos a la cancha sabemos que la hinchada de Boca siempre aplaudió a JRR mucho mas que los barras, más predispuestos al aplauso tarifado.
Algunos dirigentes, DAM, MP y algunos otros han estado sospechados de mantener buenas relaciones con ellos.También me llama la atención la "celeridad" del fiscal Lapadú en citar a JRR, quién ni siquiera mencionó a los barras "A mí no me salió festejar mi gol atrás de ese arco, sino con la platea. El día domingo viví una situación no muy agradable . Hay cosas que puedo aguantar y otras que no."
Aunque quienes seguimos el fútbol sabemos que JRR se refería a los delincuentes del centro de la bandeja central de la tribuna de casa amarilla, la citación parece estar mas sostenida en lo que el fiscal infiere que en lo que JRR dijo.
Quienes si hablaron de la"visita de la barra" fueron:
Martín Palermo:"Se manifestaron como lo hacen siempre, no sólo ahora"“Cuando hace un tiempo atrás algunos hinchas vinieron a decirnos cosas, fue una disconformidad, ellos vinieron me sentí incomodo, pero yo soy abierto a cualquier manera de pensar”, remarcóF.Niembro : En la última palabra del 12/04 dijo que en el entrenamiento del Sabado 10/4/10,o el domingo 11/4/10 dice 25 0 30 personas de la barra brava,APRETARON A RIQUELME PARA QUE LE PASE PELOTAS A PALERMO.DERF (Agencia Federal de Noticias): Boca: El apriete de La DoceClarín: ¿Apriete de la barra de Boca al plantel?
¿Citaron a todos estos señores a declarar? ¿O fueron ignorados porque no dan tanta chapa como citar a JRR?
Me parece que el que quiera ver a JRR en una cancha tiene que aprovechar lo que queda.
Va la nota del Mariscal.
Si nada cambia, este partido lo pierde RiquelmeHay cosas que
pue
do permitir, y otras que no", dijo
Riquelme sobre su choque con los barras de Boca. Los muchachos -mejor dicho "los buenos muchachos"- contestan con un trapo: "
Palermo, mi único héroe en este lío". Los barras no quieren más al ídolo en el equipo. Y tengo la impresión de que, usados o dirigidos vaya a saberse por quién (eso queda siempre oculto), empezaron a ganar este partido, pese a la firmeza con que
Román lo pelea.
Esta situación se blanquea porque la barra, además de todo lo que maneja (recitales, puestos de comida, estacionamientos, porcentajes en la venta de jugadores, tal vez intereses y derechos sobre chicos de las Inferiores), también opina sobre la formación del equipo. Ni los ídolos podrán jugar si no son funcionales a la "
organización". Sin entrar en divagues filosóficos o políticos, diría que a las barras bravas ya no se las saca más. Son invencibles, se comprueba a diario.
La única forma de neutralizarlas sería integrar, socializar a sus
integrantges, hacerlos directivos públicos, responsables y conocidos. La sorpresa que nos llevaríamos en tal caso; los nombres que aparecerían...
Riquelme entró en un lamentable conflicto que no desaparece cuando terminan los partidos. Para el jugador no hay situación más triste que no andar bien con su gente; aun aclarando que no se trata de toda la hinchada de Boca. El futbolista debiera estar de buen humor, jugar y divertirse en las prácticas, ejercer con alegría la mejor profesión del mundo.
Yo estuve diez años en
Racing, una vida. Me fui al
Cruzeiro porque, por razones que no vale la pena ventilar hoy, no andaba bien con la gente. Me sentía ahogado al no poder compartir con el hincha lo que pasaba durante el partido. Claro, esto ni se compara con la actual situación de
Román. Hablo de diferencias en el vínculo jugador/ídolo-hincha. No conviví con barras bravas; a lo sumo, eran barras "buenas". Nunca le aporté un peso a nadie, jamás me apretaron. Los buenos muchachos de ahora van por mucha plata y mucho poder, y por eso el futuro de
Riquelme será complicado. Ellos no "trabajan" sólo el día del partido, y él no es un tipo que le esquiva al bulto, va al frente y defiende su verdad.
Hace mucho tiempo (quizá desde la era de
Maradona) que no veo un jugador con esa
personalidad, con esa intuitiva inteligencia que le dieron sus vivencias. Es deprimente esta pelea, así como también lo es confirmar el poder que tienen los barras. Esta vez no se la llevarán tan de arriba, pero nos van a dejar sin el mejor
Riquelme. Así está decidido.